ESTILO AGRESIVO
Este tipo de comportamiento se encuentra
en el extremo opuesto a los sujetos pasivos. La conducta agresiva implica la
defensa de los derechos personales y la expresión de los pensamientos,
sentimientos y opiniones de una manera tal que a menudo es deshonesta,
normalmente inapropiada y casi siempre viola los derechos de la otra persona.
Se trata de personas violentas, no cooperativas, que violan o ignoran los
derechos de los demás. Su conducta puede incluir actos de violencia verbal y
física, burlas , provocaciones, peleas, discusión sobre conflictos ya
resueltos, destructividad, irritabilidad, belicosidad, desafío a la autoridad,
irresponsabilidad, necesidad de llamar la atención, bajos niveles de
sentimiento de culpabilidad.
El alumno agresivo carece de la capacidad
para ejercer control sobre sí mismo, negociar, pedir permiso, evitar
situaciones conflictivas, comprender los sentimientos de los demás y
enfrentarse a reacciones negativas. El alumno agresivo hace uso de la fuerza
física, psicológica o emocional, violando frecuentemente los derechos y
sentimientos de los demás, padreas, profesores y compañeros.
Generalmente, el alumno agresivo utiliza
tácticas que son efectivas a corto plazo pero rara vez apropiadas. Se comporta
de forma que desaprueba a los demás, lo que conduce a la humillación, y a una
actitud a la defensiva por parte del receptor. A largo plazo, acaban siendo
evitados por los demás. El objetivo usual de la agresión es la dominación y el
vencer, forzando a la otra persona a perder. La victoria se asegura por medio
de la humillación, la degradación y minimizar a los demás de manera que se
vuelvan más débiles.
El mensaje básico que transmiten es: “Yo
debo ganar, aunque sea a costa de que tú pierdas”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario