ESTILO ASERTIVO
La conducta asertiva implica la expresión
directa de los propios sentimientos, necesidades, derechos legítimos u
opiniones, sin amenazar o castigar a los demás y sin violar los derechos
de esas personas.
El individuo que se comporta de
forma asertiva está satisfecho con su vida social y tiene la suficiente
confianza en sí mismo para cambiar cuando necesite hacerlo. Transmite el
mensaje sin humillar ni dominar.
La aserción implica respeto, no servilismo;
respeto hacia uno mismo y hacia los derechos de los demás. El objetivo de la
serción es la comunicación, pedir juego limpio y dejar el camino abierto para
el compromiso. La conducta asertiva nos permite sentir que tenemos derecho a
decir “no” sin sentir culpa. A pedir lo que uno quiere, pero siendo consciente
de que el interlocutor también tiene derecho a decir “no”. Y ambas partes
tienen derechos a cometer errores.
La conducta asertiva no tiene propósito de
herir a nadie, un observador objetivo la clasificaría de sincera, directa,
expresiva y no destructiva respecto a los demás. En este tipo de interacción,
el receptor, considerado como persona razonable, no se considera herido aunque
no haya acuerdo. Debemos tener en cuenta que la conducta asertiva no siempre
tiene resultado la ausencia de conflicto entre las dos partes pero permite
avanzar de manera favorable para ambos.
El mensaje básico que transmiten es:
“Ganemos los dos, o perdamos los dos: intentemos negociar”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario